Si bien es cierto que una cooperativa de ahorro y crédito ofrece los mismos servicios que un banco, una de las diferencias más notables está identificada en relación a sus propietarios:
Los propietarios del banco son sus accionistas (se debe recordar que los bancos son sociedades anónimas o en algunos casos son organismos autónomos del estado) y para la toma de decisiones más importantes de la administración, el derecho a voto está directamente relacionado con la cantidad de acciones que posean: a más acciones, más votos. En el caso específico de las entidades financieras que son propiedad del estado los que toman las decisiones son los miembros del directorio ejecutivo.
En cambio, en las Cooperativas de Ahorro y Crédito los propietarios son sus miembros o socios y en este caso, cada persona equivale a un voto, sin importar las cuotas de participación o el capital que posea en la cooperativa. Como socios tienen el derecho a recibir parte de las ganancias que obtenga la cooperativa.
Un beneficio importante es la distribución de excedentes, estos son las ganancias que obtiene la cooperativa y se distribuyen porcentualmente de acuerdo al ahorro de Capital Social de cada asociado.
Es importante señalar que cada vez que un asociado realiza un crédito, un porcentaje (1% en el caso de COOPESANRAMON R.L.) será trasladado a su cuenta de Capital Social, aumentando así su ahorro. Este beneficio es exclusivo en las cooperativas. |